jueves, 13 de mayo de 2010


MITOS Y REALIDADES DEL ENTRENAMIENTO DE LA FUERZA EN LOS NIÑOS
1. Hasta aproximadamente los 8-9 años no se incrementa la fuerza en los niños aunque dicha capacidad se entrenara supuestamente en forma sistemática.
2. De los 10 hasta los aproximadamente los 12 años, existe un incremento de la fuerza producto de la mejora de la coordinación inter e intramuscular, pero no hay hipertrofia muscular (aumento de la masa muscular).
3. A partir de los 12-13 años, existe no solamente desarrollo de la fuerza, sino también hipertrofia muscular debido al comienzo de secreciones hormonales, con producción de testosterona.
4. No existen diferencias de estatura entre los niños y niñas que se inician y los que se iniciaron con el levantamiento de pesas o cargas. En otras palabras, es un mito aquello de que los huesos se detienen en su crecimiento como producto del entrenamiento con cargas.
5. No se producen lesiones epifisarias y tampoco interferencia en el desarrollo del sistema óseo; al contrario fortalecen las articulaciones propensas a lesiones.
6. Existe marcada diferencia de peso corporal en lo adolescentes que se iniciaron con determinados trabajos de fuerza a edades tempranas.
7. Existe marcada diferencia en el volumen de la caja torácica a favor de los adolescentes que practican regularmente pesas y en relación a los que no lo hacen.
8. Se encontró que existe una mayor función cardiorespiratoria en los que se entrenan con pesas regularmente y en relación a los que no lo hacen, con la finalidad de apoyar un buen acondicionamiento básico general para el desarrollo de las capacidades físicas.
Tengo que hacer énfasis en que estoy muy de acuerdo con el trabajo de la fuerza muscular en niños, sea con o sin pesas. No es la única manera tampoco, ya que podemos usar el propio cuerpo también. Sí destaco que deberemos planificar una progresión-secuenciación de las cargas y ejercicios acordes a la experiencia de los niños en cuestión. No quiero dejar pasar la oportunidad para aclarar que es más productivo trabajar mucho en la técnica de los ejercicios más que en grandes cargas. Además siempre deberíamos preguntar a los niños luego de los ejercicios o de la sesión de entrenamiento como reaccionaron o evolucionaron. Si tuvieron molestias musculares que sería normal, pero no es igual el dolor “NO SON SINONIMOS DOLOR Y MOLESTIA NO CONFUNDAMOS POR FAVOR”, en fin tenemos que hacer énfasis en el feedback con nuestros entrenados SIEMPRE!!!

viernes, 7 de mayo de 2010

Solo para campeones
Están los que usan siempre la misma ropa.
Están los que llevan amuletos.
Los que hacen promesas.
Los que imploran mirando al cielo.
Los que creen en supersticiones.
Y están los que siguen corriendo cuando
les tiemblan las piernas.
Los que siguen jugando cuando se acaba el aire.
Los que siguen luchando cuando todo parece perdido.
Como si cada vez fuera la última vez.
Convencidos de que la vida misma es un desafío.
Sufren, pero no se quejan.
Porque saben que el dolor pasa.
El sudor se seca. El cansancio termina.
Pero hay algo que nunca desaparecerá:
la Satisfacción de haberlo logrado.
En sus cuerpos hay la misma cantidad de músculos.
En sus venas corre la misma sangre.
Lo que los hace diferente es su espíritu.
La determinación de alcanzar la cima,
una cima a la que no se llega superando a los demás, sino… Superándose a uno mismo.

miércoles, 5 de mayo de 2010

SEGURIDAD Y EFECTIVIDAD DEL ENTRENAMIENTO CON SOBRECARGA PARA ATLETAS JUVENILES

Los beneficios del entrenamiento juvenil con sobrecarga están bien documentados y están siendo aceptados de manera universal entre los profesionales de la salud, en especial en los Estados Unidos (11, 12), y cada vez más en el Reino Unido (43). En la actualidad las asociaciones de profesionales de aptitud física y las organizaciones de salud están de acuerdo en que el entrenamiento juvenil con sobrecarga apropiado para la edad es seguro y beneficioso cuando se lo realiza bajo una supervisión calificada (12, 27, 43). No obstante, el reconocimiento público de estos beneficios continúa rezagado, aún existen malentendidos y conceptos erróneos.
Históricamente, las preocupaciones acerca de que el entrenamiento juvenil con sobrecarga deriva en un riesgo considerable de dañar las placas de crecimiento. Esto podría interferir de manera potencial en el crecimiento normal. En realidad, nunca se ha documentado el daño a las placas de crecimiento con programas de entrenamiento de fuerza para niños que hayan sido administrados y supervisados por personal calificado. De hecho, los estudios que utilizan un entrenamiento con sobrecarga adecuado, informan un índice bajo de lesiones de cualquier tipo (11). Lejos de frenar el crecimiento, la prueba contemporánea es que el entrenamiento con sobrecarga, combinado con una nutrición adecuada, tiene el potencial de aumentar el crecimiento en el marco de los límites genéticos en todas las etapas del desarrollo (11).
Las causas más comunes de lesión al comenzar un entrenamiento con sobrecarga incluyen la técnica de levantamiento incorrecta, el intento de levantar cargas excesivas, el uso inapropiado de los aparatos y la ausencia de una supervisión calificada (11). Todos estos factores pueden reducirse o eliminarse con un entrenamiento administrado y supervisado de manera adecuada (43).Naturalmente, los jugadores jóvenes, como cualquier levantador inexperto, deberían comprometerse sólo con programas de entrenamiento de fuerza preparados por entrenadores calificados, con aparatos seguros y con la supervisión de instructores calificados. Sin embargo, si se reúnen estas condiciones, no hay razones de seguridad para evitar que los jugadores jóvenes inicien un entrenamiento de fuerza supervisado (27). La realidad es que los niños están expuestos a fuerzas mayores y de mayor duración durante la práctica de deportes y actividad física recreativa que aquellos que se encuentran en medio de un entrenamiento de fuerza, aún cuando vayan a realizar un levantamiento máximo (11). De todos los ejercicios del entrenamiento con sobrecarga, es posible que los ejercicios del entrenamiento de fuerza abusen de las mayores fuerzas del sistema músculo-esquelético joven. A pesar de todo, el informe de lesiones sugiere que el entrenamiento y la competencia de fuerza que se realiza bajo la supervisión de entrenadores calificados es una de las actividades atléticas más seguras que emprenden los atletas jóvenes (19).